La sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos que deroga la consideración del aborto como derecho constitucional ahonda la división y polarización política en Estados Unidos.
El presidente Joe Biden ha señalado que es un “día triste para el tribunal y para el país”. Biden ha pedido al Congreso recuperar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo como ley federal en el Congreso.
“Esto no se ha acabado”, ha dicho. No le será fácil lograrlo. Los republicanos han aplaudido la sentencia, y prometen aprobar leyes contra el aborto en los Estados que controlan.
Ambos partidos tratarán de usar la interrupción del embarazo como partida electoral ante las elecciones legislativas de mitad de mandato del 8 de noviembre, en las que se renueva un tercio del Senado y toda la Cámara de Representantes.
Con la popularidad de Biden por los suelos por la inflación, y unas malas perspectivas electorales que ponen a los demócratas en riesgo de perder el control de las dos cámaras, el aborto puede servir para movilizar a sus votantes.
Fuente: El Pais.