Italia reformó su política de ciudadanía por derecho de sangre y restringió el acceso a la nacionalidad para los descendientes de italianos nacidos en el extranjero.
A partir de ahora, sólo podrán solicitarla quienes tengan padre o abuelo nacido en Italia. Quedan excluidos los descendientes de bisabuelos y generaciones anteriores, que hasta ahora podían iniciar el trámite en base a la normativa vigente.
La medida, aprobada por el Consejo de Ministros italiano, busca limitar lo que el gobierno denomina “abusos” y “comercialización” de pasaportes italianos, según declaró el canciller Antonio Tajani.
Fuente: Montevideo Portal