El estado brasileño de Santa Catarina confirmó sus primeros contagios de la fiebre del Nilo Occidental registrada en su territorio y el primer deceso por esa dolencia. La víctima fue una mujer de 77 años, oriunda de Imbituba, en el sur del estado, que falleció el 8 de agosto.
La Secretaría de Salud de Santa Catarina informó que el caso forma parte de los dos primeros contagios confirmados en el estado. El segundo corresponde a un hombre de 56 años, residente en Caçador, en el oeste de la región, quien presentó síntomas neurológicos y ya fue dado de alta.
Ambos casos permanecen bajo investigación epidemiológica para establecer con mayor precisión dónde se produjo la infección y evaluar la circulación del virus en relación con las manifestaciones clínicas registradas.
En Brasil se confirmaron cuatro casos de fiebre del Nilo Occidental en lo que va de 2026 y existe además un caso considerado probable. Dos de los casos confirmados corresponden a Santa Catarina y los otros dos fueron detectados en el estado de San Pablo. El caso probable fue identificado en Piauí, según informó el portal noticioso G1.
El virus fue aislado por primera vez en Brasil en 2018 y desde entonces ya se habían registrado muertes asociadas a la enfermedad en el país. Sin embargo, nunca había llegado tan al sur.
Una enfermedad transmitida por mosquitos
La fiebre del Nilo Occidental es provocada por un virus que se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos del género Culex. Esto puede ser un motivo de preocupación, ya que es una variedad muy frecuente en Uruguay y que hasta ahora no estaba asociada a la transmisión de enfermedades, a diferencia de la especie Aedes aegypti.
Las aves silvestres actúan como huéspedes naturales del virus, mientras que las personas, los caballos y otros mamíferos pueden infectarse cuando son picados por un mosquito portador.
La mayoría de las personas que contraen el virus no presenta síntomas. Alrededor del 20% puede desarrollar manifestaciones, generalmente leves, mientras que aproximadamente una de cada 150 personas puede sufrir una forma neurológica grave, como meningitis, encefalitis o parálisis flácida aguda.
Entre los síntomas de los cuadros leves se encuentran fiebre de aparición repentina, malestar general, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor ocular, manchas rojas en la piel y ganglios inflamados.
En los casos graves pueden aparecer alteraciones de la conciencia, confusión mental, debilidad y otros trastornos neurológicos. Ante la aparición de fiebre acompañada de este tipo de síntomas, las autoridades sanitarias recomiendan consultar rápidamente en un centro de salud e informar sobre una posible exposición a mosquitos.
No existe vacuna ni tratamiento específico
Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico contra la fiebre del Nilo Occidental. La atención médica está dirigida a controlar los síntomas y brindar asistencia según la gravedad del cuadro.
Cuando la enfermedad afecta el sistema nervioso central, puede ser necesaria la internación en unidades de cuidados intensivos.
Las autoridades sanitarias brasileñas también aclararon que el virus no se transmite directamente entre personas ni pasa de las aves a los seres humanos.
Cómo prevenir la infección
Entre las principales medidas para reducir el riesgo de contagio se encuentra el uso de repelente de insectos y la instalación de mosquiteros en puertas y ventanas. También se recomienda evitar los lugares con una alta presencia de mosquitos, especialmente durante el amanecer y el atardecer.
Otra medida importante es eliminar recipientes que puedan acumular agua estancada y mantener adecuadas condiciones de saneamiento. También se aconseja no arrojar residuos en zanjas, arroyos, ríos u otros lugares donde puedan acumularse.
Por último, las autoridades recomiendan evitar la manipulación de animales muertos debido al riesgo sanitario que puede implicar.
Montevideo Portal