Joaquín Martinicorena, delegado de la Federación Rural en la Junta del Instituto Nacional de Carne, se refirió a la actividad industrial ovina durante el primer semestre del año.

“Una faena de ovejas que fue muy marcada, más de 300.000 cabezas faenadas”, sostuvo Martinicorena, quien además agregó que eso no solamente se explicaría por la sequía, sino que también aparece un cambio de orientación.

Sobre el impacto que esto puede tener en el stock, Martinicorena comentó que según estimaciones de Inac y el Secretariado Uruguayo de la Lana, la existencias caerían unas 300.000 cabezas, quedando el stock en 5.800.000 cabezas.

 

 

El Pais