Con un stock de lanas almacenado cercano a 40 millones de kilos que estarían representando dos zafras, algunos productores presionan a las gremiales madres para saber, en base a un informe técnico y de análisis de información, si la importación temporal de lanas los está afectando o no tiene incidencia en su negocio.

En ese marco, la Asociación Rural del Uruguay y la Federación Rural analizan en su interna el informe técnico y objetivo que le encomendaron al Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), que financia sus gastos de funcionamiento se financian desde su fundación a través de una prestación pecuniaria móvil que estipula un 0,30% del valor FOB de las exportaciones de lanas (Ley N°13.602).

Al SUL le llega la información semanalmente de los ítems contemplados en la admisión temporaria de lanas, porque es lo que define el ingreso de esa prestación pecuniaria que Aduana deposita en el Banco de la República Oriental del Uruguay y esa institución financiera transfiere posteriormente a la cuenta del SUL. La industria lanera uruguaya está preocupada porque se pueda estar cuestionando la admisión temporaria de lanas, que resuelve buena parte del problema de la capacidad industrial ociosa. Uruguay produce anualmente entre 22 y 24 millones de kilos de lana. Es el tercer exportador mundial de lana en estado natural (medido en valor) y el primero de la región. Si se analiza por producto, ocupa el cuarto lugar como exportador de lana lavada y el quinto de la lana sucia. A su vez, es el segundo exportador de lana lavada y peinada, conocida como Tops, un producto de mayor valor agregado que tiene por destino los mercados más exigentes.

La Admisión Temporaria es la introducción, exenta de tributos, de mercaderías extranjeras procedentes del exterior del territorio aduanero nacional, con un fin determinado ajeno al consumo. La medida puede usarse para re exportarlas, dentro de determinado plazo, con efectiva ocupación de mano de obra.

Trabajo. El presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Alfredo Fros, explicó que la institución “reunió toda la información vinculada con la importación de lanas en admisión temporaria de todos estos años, porque accede a los datos de la Dirección Nacional de Aduanas y porque la prestación pecuniaria del SUL es en base a la lana exportada y eso define el ingreso”. Además, aclaró que la institución “no está recomendando nada” a las gremiales madres que encargaron el trabajo técnico. Fros dijo que el estudio técnico que agrupa toda la información ya fue presentado a las Juntas Directivas de ambas gremiales madres.

La admisión temporaria de lanas comenzó alrededor de 2003. Ya en esa época la industria lanera uruguaya tenía una capacidad sobredimensionada con respecto al volumen de lanas que producía Uruguay. En esos años había muchos más ovinos que los que ahora conforman el stock. La herramienta abarcó a lanas finas, porque Uruguay no tenía tanto volumen en ese momento.

En los comienzos del desarrollo de la admisión temporal de lanas, era ínfima la cantidad de lana que venía a Uruguay respecto a lo que se producía. Desde hace tres años ingresó más lana. Uruguay estaba produciendo entre 23 y 24 millones de kilos e ingresaron casi 19 millones de kilos en admisión.

Sin mencionar cifras, el titular del SUL adelantó que la información presentada a la ARU y FR, abarca dónde está la lana que ingresa, sus orígenes, cómo sale del Uruguay, cómo evolucionó la cantidad de kilos que ingresa y cuáles son los países destinatarios al momento de exportar. Tomando una secuencia de varios años se midió cuántos kilos de lana en admisión temporaria ingresaron.

Preocupación. Uruguay tiene un stock de lanas de finuras medias y gruesas sin poder vender que representan un marronazo para el sector. A eso se suma un mercado con valores 30% por debajo del precio habitual y un dólar deprimido que también influye en los números de las empresas y los productores ovejeros. Si bien, por más que tengan orientación lanera, los establecimientos que tienen ovinos también producen carne, el mercado para este rubro recién comenzó a mostrar algunos signos de mejora y toda la expectativa está centrada en China que acapara volumen. El futuro es promisorio y la tonelada de carne ovina exportada por Uruguay cotizó a US$ 5.834 (Dato INAC al pasado 22 de julio). En lo vinculado con lanas, los números determinan que hay 37 millones de kilos de lanas medias y gruesas por venderse. A su vez, hay lanas que ingresaron en admisión temporaria que están guardas sin poderse procesar. China que es el principal importador de lana sucia a nivel mundial, también tiene mucha lana estoqueada y eso afecta sus compras.

“Al SUL esa lana acumulada sin poderse vender también lo afecta al no salir exportada. Son como dos zafras de lana que no han generado la prestación pecuniaria”, admitió Fros.

Últimamente surgieron cambios en el mercado lanero y eso genera un cierto optimismo para adelante, por más que los valores que se ofrecen por algunas finuras no conforman a los productores.

“Hoy al mercado lo veo mejor. Tiempo atrás también había mucha lana y no se podía vender. Hoy hay una demanda siempre que el productor se ajuste a los valores. Hay algunos productores que para algunas lanas más puntuales, entienden que el ingreso de lana de afuera, estarían afectando el valor de su lana aquí”, explicó el presidente del SUL.

La desaceleración de la demanda de China es lo que está complicando todo. Ese país “tuvo por mucho tiempo mano de obra barata que le permitía ser muy competitivo. Hoy una gran cantidad de empresas se están instalando en el sudeste asiático para bajar costos, que hoy están más altos”, dijo Fros. El titular del SUL conformó la misión oficial que acompañó al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, al gigante asiático.

En ese viaje, Fros se reunió con autoridades del gobierno chino y empresarios para comprender lo que estaba pasando en ese destino vital para Uruguay. El problema de base es que hay cambios en la moda que le pegan duro a ciertas finuras de lana, porque en el segmento de la vestimenta, que es donde se valoriza esta fibra natural, hoy la demanda es por lanas finas que permiten prendas livianas.

lana, lanas

Uruguay es reconocido en el mundo por la calidad de sus lanas y la meta es darle valor agregado a través de las grifas SUL y las certificaciones. Es el tercer exportador mundial de lana en estado natural (medido en valor) y el primero de la región. A su vez, es el segundo exportador de lana lavada y peinada, conocida como Tops, que tiene mayor valor agregado.

Preocupa la faena de ovejas y cómo afectará

El stock ovino podría descender levemente al cierre del ejercicio productivo 2022-23. Se está cerrando una nueva Declaración Jurada de Dicose y se estima que el stock ovino pueda quedar por debajo de los 6 millones de cabezas, muy cercano a 5,8 millones. “Nos preocupa ese aumento tremendo en el porcentaje de hembras faenadas y en un corto período de tiempo (dos meses)”, afirmó el Presidente del SUL, Alfredo Fros.

En el marco de una sequía histórica, especialmente en los campos del norte, el productor tuvo que achicar la carga de sus campos y sacó ovinos. “Es entendible que el productor con una seca tremenda, gastando en grano para los vacunos y aplicando tecnología, sacara ovejas que estaban gordas y valían mucho más de lo que cotizan ahora”, explicó Fros. Hasta que no estén los datos de Dicose procesados, se estima que la señalada rondó el 70%, por lo que las existencias de ovinos caerían a esos 5,8 millones estimados, por lo menos eso es lo que está manejando el Secretariado Uruguayo de la Lana. Si se supera ese porcentaje, el stock podría estar por encima de 6 millones y esa sería una buena noticia.

 

 

El Pais