El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) aprobó la Guía de buenas prácticas en establecimientos avícolas, un documento técnico que establece criterios y contenidos de referencia para la habilitación y la refrendación sanitaria anual de los establecimientos avícolas comerciales, en el marco del decreto 396/019 y la resolución de la Dirección General de Servicios Ganaderos DGSG Nº 22/022.
Desde el MGAP se señaló que la Guía organiza y reúne elementos técnicos que orientan la elaboración de los manuales exigidos por la normativa vigente.
Además, establece un estándar de referencia para la bioseguridad, el bienestar animal, el manejo sanitario, la limpieza y desinfección, el control de plagas, la gestión de residuos y los registros productivos y sanitarios.
También reúne criterios técnicos y elementos de referencia que orientan a los veterinarios de libre ejercicio (VLE) y a los responsables de establecimientos en la elaboración del Manual de Buenas Prácticas que cada granja debe desarrollar de acuerdo con su sistema productivo.
La Guía no es un manual operativo, sino el marco técnico que orienta cuáles son los contenidos mínimos que deben integrar los manuales de cada establecimiento. Reúne requisitos derivados de la normativa vigente y recomendaciones técnicas que fortalecen la gestión sanitaria, abarcando áreas clave como bioseguridad, infraestructura, manejo sanitario, bienestar animal, gestión de mortalidades, control de plagas y trazabilidad.
APLICACIÓN Y CONTROL.
La normativa de bioseguridad vigente establece que los VLE habilitados o acreditados serán responsables de elaborar, supervisar y refrendar anualmente los manuales de cada establecimiento, asegurando que se ajusten a los contenidos técnicos definidos.
Por su parte, la División Sanidad Animal (DSA) de la DGSG será la autoridad encargada de verificar la implementación, constatar el cumplimiento de los manuales derivados de la Guía y tomar medidas correctivas en caso de ser necesario.
ELABORACIÓN DE LA GUÍA
La Guía fue elaborada por la DSA de la DGSG, con el apoyo técnico de la Dirección de Bioseguridad e Inocuidad Alimentaria (Digebra) y especialistas de la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay (SMVU) a través de la filial Ameva.
Su aprobación consolida un instrumento central para homogeneizar criterios sanitarios en la producción avícola nacional, fortalecer la bioseguridad y mejorar la capacidad de prevención y control de enfermedades.
Todo el Campo