El portal de noticias de la 33

El presidente de Colombia Gustavo Petro se ha aliado con Panamá para hacer frente a la ola de deportaciones ordenadas por Donald Trump desde la Casa Blanca.

Petro se ha encontrado este viernes con su homólogo de ese país, José Raúl Mulino, en Ciudad de Panamá, donde han llegado a una serie de acuerdos en materia de migración.

Sin embargo, el punto más importante, el de cómo gestionar el envío de migrantes venezolanos a Caracas ha quedado en el aire. “Todavía no se ha cerrado ese acuerdo”, afirma la canciller colombiana, Laura Sarabia, a EL PAÍS. “Exploraremos todas las alternativas que garanticen los derechos fundamentales de todos los migrantes”, añade.

El pacto debe zanjar con una tensión evidente entre Colombia y Panamá. Mulino no tiene relaciones diplomáticas con el Gobierno venezolano ―fue de los primeros en acusar de fraude electoral a Nicolás Maduro― y había amenazado con enviar a los deportados de ese país a Colombia. El presidente panameño ha tenido que lidiar con una situación crítica al recibir ciudadanos extranjeros expulsados de Estados Unidos de más de una docena de nacionalidades. Más de 300 de ellos estuvieron encerrados en un hotel de lujo de la capital panameña y su situación se dio a conocer porque se les vio pidiendo ayuda a través de los ventanales del edificio. La mayoría sigue atrapada en un país que no es el suyo, sin un rumbo fijo.

Fuente: El País de Madrid