El Poder Ejecutivo mantendrá el instrumento del precio de paridad de importación (PPI) con un ajuste mensual de 7 % a partir de abril en el precio de las naftas, gasoil y supergás, como forma de mitigar el incremento de costo exponencial del petróleo motivado por el conflicto en Medio Oriente. Además, anunció créditos blandos para los sectores productivos más afectados. La suba no será trasladada al precio del boleto de ómnibus.
El anuncio fue realizado en la tarde de este viernes 27 en Torre Ejecutiva por los ministros de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona y de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone.
Las medidas adoptadas por el Gobierno responden al contexto mundial y nacional, “que tenemos que seguir monitoreando hora a hora", dijo Cardona, en el inicio de la intervención. Recordó que el 28 de febrero de este año, con el inicio de la guerra en Medio Oriente, se marcó un hito histórico en la dinámica del precio del petróleo internacional
La ministra también recordó que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) dijo que esta es la mayor interrupción de suministro de crudo desde 1973, y por esa razón decidió liberar unos 400 millones de barriles, la mayor reserva hasta el momento para mitigar estas consecuencias.
Cardona precisó que el precio del petróleo pasó de 70 dólares en febrero a más de 100 en marzo, lo que supone un un aumento de 30 %, y el mayor incremento mensual más importante desde 1990, dijo. También se refirió ala situación de los precios de los precios en la región que, en el caso de Argentina varió entre 20 y 25 %, Paraguay entre 20 y 28 %, Perú alcanzó el 40 % y en Chile un incremento de 30 % en la nafta y 40 % en el gasoil, detalló.
La ministra indicó que, si se trasladara completamente el precio de paridad de importación (PPI) a las tarifas locales, la nafta debería aumentar alrededor de 35%, el gasoil cerca de 60% y el supergás un 33%, lo que implicaría un aumento de 13% para la nafta y 44% para el gasoil.
En Uruguay, el Gobierno resolvió mantener la metodología de fijación de precios vigente, con un ajuste del 7%. “Con estas medidas se busca sostener el precio del boleto del transporte público y proteger el funcionamiento de sectores clave de la economía”, aseguró la jerarca. Cardona subrayó que Uruguay cuenta con herramientas que permiten amortiguar parte de los impactos externos, entre ellas la refinería de Ancap, lo que contribuye a evitar aumentos mayores en los precios de los combustibles.
Oddone, por su parte, valoró la decisión del Ejecutivo de reafirmar la metodología definida en mayo 2025, con ajustes bimensuales, con un tope máximo de 7 % de aumento. De esta forma el ajuste que se haría a fines de abril, se adelanta y se realiza en forma mensual, explicó.
Agregó que con esta medida el Gobierno reafirma la vigencia de la regla establecida y hace uso de una facultad extraordinaria, en función de una situación global que no sucede desde los años 90. Aclaró que, de no disponer de una regla de este tipo, los aumentos serían extraordinariamente más altos llegando al 13 % en naftas y 44 % en gasoil en lugar de 7 %.
Oddone reafirmó que no seguir la regla del precio de paridad de importación (PPI) es una discusión importante en el país para proteger la estabilidad de precios. De esta forma, el Estado busca mitigar el efecto, hasta tener más información de lo que está ocurriendo. Sobre la gestión del suministro y la disponibilidad, se realiza un seguimiento fino con proveedores, así como de la demanda espuria que se puede generar.