La Policía busca dar con el paradero de Sophia Zarfino Calandria, una mujer uruguaya que fue denunciada por Martín Coronel —su expareja— por retener al hijo de ambos y no cumplir con un fallo dictado en España.
La historia, que tiene en el centro a Manuel Coronel Zarfino, de 4 años, comienza en 2023 cuando la mujer decide irse a vivir a Badajoz, en España.
Martín Coronel contó en entrevista con Montevideo Portal que, en ese momento, si bien estaban separados, acordaron que viajarían los tres porque la mujer le transmitió que su madre estaba enferma y, en caso de que le pasara algo, alguien se tendría que hacer cargo del menor.
El hombre estima, según contó, que se trataba de un engaño porque la madre de su expareja poco tiempo después se hizo una liposucción y no supo más nada del supuesto cáncer de médula e hígado que tenía la abuela de su hijo.
El padre vio por última vez a Manuel en 2024 y en ese entonces le exigió a su expareja que volviera con el niño a Uruguay. “Yo no quiero sacarle a Manuel su madre, pero sí volver a tener contacto con él”, añadió Coronel.
En 2024, Zarfino le mostró dos reservas de un vuelo de regreso a Uruguay que estaban a nombre de ella y del menor. Días antes de que se diera el viaje, la mujer llamó a Coronel y le comunicó que no regresaría a Uruguay.
“Me dijo que, si no firmaba los papeles para tramitar la residencia en España de Manuel, me iba a denunciar por violencia de género en España y acá en Uruguay”, sostuvo Coronel y acotó que, tras la llamada, radicó una denuncia en contra de Zarfino.
Al corroborar que la vuelta de Manuel y su madre no ocurrió, el 16 de febrero de 2024 Coronel regresó a Uruguay. “Durante tres años, lo llamé todos los días”, aseguró el hombre.
Coronel se fue, en total, dos meses y medio a España. La familia de Zarfino está radicada allá porque su hermano fue jugador de fútbol y se instaló desde hace varios años en tierras españolas.
En setiembre de 2024, Coronel inició acciones judiciales a través de su abogado Gumer Pérez. Con la acción buscaba que Manuel retornara a Uruguay para que pudiera estar con él. “Manu tiene derecho a estar tanto con su madre como con su padre”, consideró.
Coronel firmó el permiso para que su hijo estuviera tres meses en España, según lo que establece la ley uruguaya. Sin embargo, pasado ese tiempo, comenzó un período en el que perdió vínculo presencial con el menor.
Desde setiembre de 2024 hasta mediados del año siguiente, Coronel estuvo en comunicación con Zarfino y el niño. Si bien existieron lapsos, de acuerdo con la versión del hombre, que no hablaba tan seguido, había logrado sostener cierto vínculo telefónico.
“Ahí, a través de mis abogados, intentaba que ella entrara a razón. Pero la comunicación no era diaria como antes”, sostuvo Coronel y explicó que desde el pasado 7 de abril no ha tenido diálogo con Manuel.
Idas y vueltas
Gumer Pérez explicó a Montevideo Portal que Coronel llegó a su estudio pidiendo asesoramiento y, al tener detalles de la situación, decidieron promover una demanda a través de la Abogacía del Estado Español.
Pérez contó que el proceso se inicia a través del Ministerio de Educación y Cultura en Uruguay y es la Abogacía la que designa un abogado en España para dar rienda a las diferentes etapas.
Se dictaron dos sentencias en contra de Zarfino, que la obligaban a retornar a Uruguay junto a su hijo. La primera fue apelada, por lo que un Tribunal de Apelaciones —después de analizar el caso— avaló los argumentos del fallo de primera instancia.
En el primer documento, se entiende como “ilícita” la “retención” de Zarfino a su hijo en España y se ordena la “restitución del citado menor a su país de origen con entrega del mismo a su padre”.
Apelaciones, por su parte, ratificó lo anterior y aclaró que luego de esa sentencia quedaba inhabilitada la posibilidad de interponer nuevos recursos que pudieran dilatar el regreso del niño.
Pérez explicó que Zarfino hizo caso omiso a los dos ordenamientos judiciales, por lo que las autoridades españolas emitieron un tercer documento en el que se ordenaba que en un mes debía regresar a Uruguay con Manuel.
Ese plazo, de enero a febrero de 2026, fue superado, por lo que la Administración de Justicia de España le exigió a Zarfino que presentara una copia de los boletos de reserva del vuelo con destino a Uruguay.
Esos documentos fueron dados a las autoridades y decían que la fecha sería el pasado 11 de julio. Ese día, Coronel fue junto a su familia y los abogados hasta el Aeropuerto de Carrasco, pero Manuel y su madre nunca salieron por la puerta de arribos.
“Fue desesperante, imaginate, buscábamos ver qué había pasado porque se bajó todo el avión y ellos no”, comentó Pérez, que estaba en el aeropuerto.
Como Coronel seguía incomunicado con Zarfino, no tenía idea de qué había pasado, mientras que los abogados preveían elevar una serie de pedidos a España para tener más detalles.
Coronel, navegando en Facebook, se cruzó con una foto de la mujer junto a su pareja actual. Ambos estaban en el Club Español, en la avenida 18 de Julio, en Montevideo, ciudad a la que llegaron el 4 de julio, según los datos de Migraciones.
Pérez estaba viendo la final del Mundial entre Argentina y España cuando recibió la llamada de su cliente.
Ambos fueron hasta una comisaría y desde allí los policías llamaron a Zarfino, quien la primera vez atendió. Los efectivos, al tener la documentación española sobre las distintas sentencias, le dieron la orden de que se presentara en sede policial con su hijo.
Sin embargo, Zarfino respondió con evasivas y les aclaró que no les diría dónde se estaba alojando. La Policía, tras llamar varias veces sin éxito al número de la mujer, se comunicó con familiares quienes tampoco atendieron.
A su vez, los investigadores obtuvieron dos direcciones, pero al llegar ambas casas estaban vacías y sin personas ocupándolas. Desde entonces, Coronel no sabe el paradero de su hijo, mientras que Pérez informó que han hecho diferentes denuncias policiales.
“Hoy en día podemos estar hablando de un secuestro. Y hay un riesgo porque ella tiene posibilidades de salir del país por la frontera seca”, consideró el penalista.
Coronel, por su parte, insistió en la idea de que su objetivo no es que su hijo no vea más a su madre, pero sí que pueda retomar el vínculo con él. “Yo hace tres años no lo veo, no sé nada de él”, sostuvo.
Montevideo Portal