La sequía también trae consecuencias sanitarias, favoreciendo el surgimiento de enfermedades, que aprovechan el estrés y la baja nutrición de los animales.
Es por eso que la Dirección de Laboratorio Veterinario (Dilave) Miguel C. Rucino, elaboró un informe incluyendo algunas enfermedades que si bien son conocidas por los productores, nunca están de más los detalles para prevenirlas.
Solo se incluyen aquellas enfermedades cuya morbilidad relativa aumenta en forma estadísticamente significativa en los 3 meses siguientes a las sequías extremas.
En períodos de post-sequía tienden a predominar las intoxicaciones, porque las plantas tóxicas son las primeras en rebrotar y el ganado está hambriento. En Uruguay, las pérdidas directas por plantas tóxicas en bovinos son de aproximadamente U$S 27.900.000 anuales.
Estos cálculos son posibles de realizar ya que la Unidad de Registros de Diagnóstico de DILAVE/MGAP (UNIRADD), mantiene decenas de miles de registros codificados y georreferenciados de las enfermedades del ganado diagnosticadas en el país en los últimos 50 años. Uruguay uno de los pocos países en el mundo con un sistema de registros históricos de tal alcance.
Fuente: El País - Rural