El portal de noticias de la 33

Luego de que el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, anunció a la Mesa de Enlace la flexibilización de las exportaciones de carne bovina a partir de enero de 2021, para el sector, los siete cortes populares cuya exportación está prohibida, no son un límite para las exportaciones “fluyan normalmente y se pueda tener un buen año, tanto para consumo interno, como para la exportación”.

Los analistas esperan ver “la letra chica” de la medida del gobierno y consideran que la decisión no hará subir los precios al público.

Para Víctor Tonelli, experto en ganadería, si la solución sale como dijo el ministro Domínguez, dejará en el mercado local el asado, el matambre, el vacío, la cuadrada, la falda, la tapa de asado y la paleta “no es una gran restricción”. Tonelli agregó que ese 20% o 21% de la res, que en definitiva es el peso de los siete cortes que quedaron restringidos de la exportación, es lo que usualmente quedaba siempre en Argentina. El esfuerzo de esa restricción, en términos numéricos, no es sidnificativo”.

Si bien rescató el acercamiento del Gobierno con la Mesa de Enlace, expresó dudas acerca de la letra chica de la reglamentación que aun no se conoce. “Lo quiero ver en un papel para dormir tranquilo. Uno de los aspectos que más lesionó al productor y que le impidió capturar los precios extraordinarios que pagó el mundo por la carne que se exportó de junio a esta fecha, fue que estuvo concentrado, en muy pocas manos, el negocio exportador. De alguna manera, hubo un manejo de precios, donde los frigoríficos recuperaron rentabilidad a expensas de la no transferencia del precio que correspondía al productor. Eso nunca fue explícitamente aclarado en la conferencia de prensa, aunque en la reunión con el campo pareciera que se habló de liberar todo”, indicó.

Estabilidad. Con relación a si los precios de la carne se van a mantener estables en los próximos meses, Tonelli fue claro y destacó que se va a tener un faltante inicial en el mercado local en el primer trimestre o cuatrimestre que viene.

“Cuando el ministro plantea de asegurar los 50 kilos de carne vacuna por habitante por año, hay un problema: va a haber restricciones por la escasez de animales encerrados en corrales, que son los que aseguran un fluido abastecimiento de carne de calidad y bien terminada. Es un primer paso que se debe trascurrir hasta que se normalice la situación”, remarcó.

En este sentido, señaló que no tiene dudas que diciembre, enero y febrero y, probablemente marzo, haya faltante de oferta y “eso genere tensión en los precios, más allá de que se liberen o no las exportaciones”.